Pola mira el reloj, han pasado exactamente 5 minutos desde la última vez que lo miró.
-Mierda!!
Observa su escritorio lleno de apuntes que quedan por estudiar, bolígrafos muertos de risa, hojas en sucio de sus momentos de aburrimiento, pero no, no llega, no llega la luz que le diga ponte a estudiar.
Enciende el ordenador, está él. Hoy encima no hace sino decir gilipoyeces, una tras otra, parece que las tiene apuntadas en una hoja, y se las lee de carretilla...para joder simple y llanamente.
Una vez más echémosle la culpa a las hormonas....

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